"Las prisas nunca son buenas en estos procesos, y me temo que el Gobierno ha planteado un calendario de aplicación de la nueva ley demasiado ambicioso"
Nadie pone ya en duda que la formación profesional en España necesita llevar a cabo un completo proceso de transformación y modernización para adaptarse a los tiempos que corren y poder afrontar con garantías de éxito el enorme reto de responder a las crecientes necesidades formativas de las empresas.
Hace unos años, el Gobierno diseñó el Plan Estratégico de Formación Profesional del Sistema Educativo 2019-2022, que culminó con la aprobación de la Ley Orgánica 3/2022 de ordenación e integración de la Formación Profesional. Se trata de una ley marco llena de buenas intenciones que dibuja el escenario general en el que deberá desarrollarse este proceso de modernización. Esta ley apuesta definitivamente por el modelo de formación dual, inspirado en la FP alemana, en el que el alumnado se forma alternativamente en el centro educativo y en la empresa a lo largo de todo su proceso de aprendizaje. En comparación con el modelo anterior, el alumnado pasará mucho más tiempo formándose en las empresas, que junto con los centros de formación, diseñan y adaptan el todo el proceso de aprendizaje y se corresponsabilizan en su desarrollo. La ley también contempla la integración de los dos subsistemas de FP: la inicial (la del sistema educativo) y la FP para el empleo (dirigida a personas trabajadoras, ya sea desempleadas u ocupadas), lo que sin duda ayudará a flexibilizar y facilitar el acceso a la formación a lo largo de toda la vida.
En aquellos países que llevan ya años de aplicación del modelo dual (Alemania, Francia, Suiza, Holanda, Austria) este sistema ha demostrado su efectividad, al dar un mayor protagonismo a las empresas para acercar la formación a las necesidades reales del tejido productivo, con el consiguiente impacto en el aumento de la empleabilidad de las personas egresadas de este modelo. Sobre el papel, parece un modelo ideal, en el que todos los agentes salen ganando: las empresas consiguen formar profesionales con un perfil adaptado a sus necesidades; el alumnado consigue una formación mucho más práctica y más ajustada a lo que las empresas requieren, con lo que aumentan sensiblemente sus perspectivas de empleabilidad; los centros y el profesorado se abren aún más a su entorno y modulan la formación de forma permanente, manteniéndola actualizada y ajustada a los nuevos procesos y avances que se vayan produciendo, con un enfoque más práctico y menos academicista; finalmente, la administración consigue mejorar los datos de empleo.
Además de esto, el nuevo sistema apuesta por elementos como la digitalización, el emprendimiento o el inglés técnico, que contribuirán a cubrir lagunas importantes en el currículo de los ciclos formativos, que tanto el empresariado como los centros de formación venían demandando.
La melodía suena bien, pero ahora llega el momento de ponerle letra, de diseñar toda la normativa que desarrolle este modelo y de acompañarla de un ambicioso plan de inversión. No será tarea fácil, dada la complejidad del proceso, en el que deberán intervenir tanto la administración central como las autónomas. Además, para asegurar el éxito del nuevo modelo, en el proceso de diseño y redacción de esta nueva normativa la administración debe contar obligatoriamente con el concurso de todos los agentes involucrados. Las prisas nunca son buenas en estos procesos, y me temo que el gobierno ha planteado un calendario de aplicación de la nueva ley demasiado ambicioso: en el curso 24-25 se implantará el nuevo sistema en los primeros cursos de los ciclos formativos y en el 25-26 en los segundos. En este tiempo, tendremos que pasar del actual 5% al 100% de alumnado en modalidad dual, objetivo que desde los centros percibimos como inalcanzable.
Varios factores juegan en contra de este calendario: por un lado, aún no contamos con currículos actualizados y adaptados a la nueva ley; muchas empresas colaboradoras están comunicando a los centros de formación que se replantearán esa colaboración, debido a la entrada en vigor a partir de enero de 2024 de la obligación de cotización a la seguridad social del alumnado en prácticas (medida ya pospuesta en dos ocasiones); sin duda, esto hará que muchas empresas dejen de estar interesadas en colaborar como centros de prácticas para el alumnado de FP. Esto nos hace más que empeorar el problema de la escasez de puestos de prácticas en empresas, que en algunas familias profesionales como la sanitaria ya es acuciante. Y es que el tejido productivo de nuestro país, mayoritariamente compuesto por pymes y micropymes, no tiene capacidad para abarcar a todo el alumnado de FP en modalidad dual. En conclusión, aunque la renovación legislativa en materia de FP es necesaria, actualmente no se dan las condiciones para poder implementar la nueva ley con garantías de éxito.
Vía Diario de Sevilla

El Consorcio Erasmus+ de FP Superior SAFA-Loyola está cofinanciado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea. El contenido de esta publicación es responsabilidad exclusiva del Consorcio SAFA-Loyola de FP Superior y ni la Comisión Europea, ni el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE) son responsables del uso que pueda hacerse de la información aquí difundida.
EXPLICACIÓN DE CÓDIGOS EN LA BAREMACIÓN DEL ALUMNADO DEL CONSORCIO DE FP SUPERIOR SAFA-LOYOLA XV (convocatoria de 2023) DENTRO DEL PROGRAMA ERASMUS+
De los 12 centros que conforman el consorcio de FP Superior SAFA-Loyola, ha habido baremación de candidatos/as de 10 de los centros en la edición del consorcio XV: Andújar, Écija, El Puerto de Santa María, Huelva, Linares, Málaga, Nuestra Señora de los Reyes, Úbeda, CES San José y Virgen de Guadalupe.
Inicialmente, son 14 las movilidades concedidas para la presente convocatoria de 2023.
En los documentos publicados, los códigos que aparecen son:
Primera letra: S para SAFA y L para Loyola.
Segunda letra:
A: Andújar
E: Écija
L: Linares
P: El Puerto de Santa María
H: Huelva
M: Málaga
N: Nuestra Señora de los Reyes
U: Úbeda
S: CES San José
V: Virgen de Guadalupe
A continuación, los números indican, en orden decreciente de mayor a menor nota global tras la baremación de los distintos aspectos mencionados en los criterios de selección de la convocatoria del consorcio XV (año 2023), el alumnado que representa a cada centro participante.
VER LISTADO
Francisco del Barco, ha sido nombrado por el P. Provincial de la Compañía de Jesús, Enric Puiggròs, nuevo director general de la Fundación SAFA, a petición de su patronato. Este nombramiento incluye asimismo el de director general de la Fundación Loyola ACE.
Hasta la fecha, Francisco del Barco SJ ha ejercido su labor en Granada, impartía clases en la Escuela de Magisterio de SAFA Úbeda y en el bachillerato del colegio local, con el mismo nombre, y colaboraba activamente con los Centros SAFA de las provincias de Jaén y Granada, según ha informado la Fundación en un comunicado.

Francisco del Barco nació en Sevilla en 1973, es antiguo alumno del Colegio Portaceli de Sevilla e ingresó en la Compañía de Jesús en 1994. Al terminar su licenciatura en Filosofía (Universidad Pontificia Comillas, Madrid) fue enviado a realizar la etapa del magisterio al colegio parroquial San Estanislao de Kostka, en Santa Rosa de las Misiones (Paraguay).
Tras sus estudios de Teología en Granada se ordenó como presbítero en 2007. Un año después, en 2008, fue destinado de nuevo a Paraguay, en esta ocasión a la ciudad de Encarnación para trabajar en la Universidad Católica Ntra. Sra de la Asunción (Campus Itapúa). En 2013 regresó a España y fue enviado a Zaragoza como profesor y pastoralista en el Colegio del Salvador, donde estuvo hasta 2019, fecha en el que se le destinó a Granada.
Además, otras de sus funciones serán velar por la misión de la institución, acompañar y dirigir a los miembros de los equipos directivos, mantener una visión global de los centros, promover una red para desarrollar la identidad y el sentido de pertenencia a SAFA, establecer los nexos de unión con Educsi, dirigir y presentar el plan estratégico institucional al patronato y animar la misión compartida de jesuitas y laicos.
Algunas Reseñas
https://sevilla.abc.es/andalucia/francisco-barco-nuevo-director-general-fundacion-safa-20231010124854-nts.html
https://www.lavanguardia.com/local/sevilla/20231018/9310551/fundacion-safa-nombra-francisco-barco-nuevo-director-general.html
https://www.europapress.es/andalucia/noticia-fundacion-safa-nombra-francisco-barco-nuevo-director-general-20231018175950.html
Profesores de este nivel educativo analizan las ventajas que tienen para formar a futuros médicos
POR XABIER GONZÁLEZ
La Formación Profesional (FP) ofrece ventajas al alumno que quiere trabajar en el sector sanitario español, como, por ejemplo, la posibilidad de adquirir conocimientos más profundos en asignaturas como Anatomía. Es la conclusión a la que llegan los profesores de las FP médicas en una conversación con Redacción Médica. “Los alumnos nos dicen que en la carrera universitaria les ha resultado más fácil, por ejemplo, la asignatura de Anatomía, porque en el ciclo lo hemos dado con tanta densidad y tan profundamente que les ayuda después en la universidad a comprender mejor los conocimientos”, explica Marco Antonio Vázquez, profesor en la Escuela Profesional Sagrada Familia (Écija, Sevilla).
Y es que, segn comenta el profesor, así los alumnos de la FP van “con mucha ventaja” a Medicina, resultándoles un “repaso” para ellos la propia asignatura en el Grado. “Eso nos lo dicen año tras año, desde Medicina a Enfermería”, añade. Otro ejemplo es la asignatura de Radiología que imparten en los grados superiores, puesto que en la universidad carecen de dicha rama formativa: “Radiología es una asignatura del ciclo, yo imparto esta clase. Los alumnos prácticamente no ven nada de Radiología en la universidad”.

Bien es cierto, que dependiendo del ciclo, las asignaturas pueden ser “muy específicas”, aunque la situación de Anatomía, al ser una más general, se repite en varios centros de FP en España, tal y como asegura Vázquez. “Debemos desechar la idea de que el estudiante de Formación Profesional de un Grado Superior no tiene buena preparación académica. El estudiante adquiere una sólida formación teórica y práctica en el campo de la Medicina”, añade Marta Encinas, especialista en Medicina Nuclear y coordinadora del Ciclo de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear en el Instituto Superior de Estudios Profesionales CEU (Madrid).
Es más, según Encinas, los alumnos que han accedido a la carrera de Medicina “tras obtener su título de FP” transmiten que la formación que han recibido les ha proporcionado “una muy buena base” teórica, además de haber estado ya en contacto con los pacientes. “Eso ha sido fundamental”, recalca, a lo que añade que el Grado Superior también ofrece al estudiante “una empleabilidad muy alta, un crecimiento personal y profesional y la oportunidad de acceder posteriormente a un Grado Universitario en Ciencias de la Salud de forma directa”.
La FP aporta una madurez específica
Pero, más allá de que el Grado Superior sirva para profundizar en los conocimientos teóricos y prácticos, así como para especializarse en diferentes ramas que la universidad no ofrece, Vázquez señala que el ciclo formativo les sirve a los estudiantes para desarrollar su madurez: “Estudiar una FP tiene varios puntos ventajosos. Por ejemplo, una persona que tiene 18 años y ha terminado su bachillerato, muchas veces no sabe a qué quiere dirigir su futuro laboral. En ocasiones se deja fluir por las modas, los padres, amigos... La FP le permite adquirir una formación muy específica durante dos años, le da la capacidad para poder entrar incluso al mercado laboral gracias a sus prácticas, y también puede acceder después a la universidad”.
Y todas esas salidas puede aprovecharlas con “un mayor grado de madurez” y una mejor preparación académica específica relacionada con el sector sanitario. Esto, tal y como augura Vázquez, le ayudará al estudiante a decidir qué es a lo que se quiere dedicar. “Si está mal encaminado, puede retomar su vida por otro rumbo”, específica. Encinas, por su parte, remarca las cualidades que el alumno obtiene mediante un ciclo de Grado Superior: “El estudiante en su periodo de prácticas está en contacto directo y estrecho con los pacientes, lo que le ayuda a tener más cercanía, empatía y seguridad”. “Y eso es fundamental en un profesional sanitario”, concluye.
COMUNICADO NOMBRAMIENTO DIRECTOR GENERAL
Queridos compañeros y compañeras:
Me alegra comunicaros que el P. Provincial, oído el Patronato de la Fundación SAFA, ha nombrado hoy Director General de la Fundación SAFA al P. Francisco del Barco Aumesquet. También hoy, el Patronato de la Fundación Loyola ACE, a propuesta de su Presidente, el Delegado de Educación, le ha nombrado Director General de esta Fundación.
Hasta ahora, el P. Francisco estaba destinado a Granada y trabajaba dando clases en la Escuela de magisterio de la SAFA de Úbeda y en Bachillerato del colegio de la misma localidad, colaborando, además, con los Centros SAFA de la provincia de Jaén y Granada.
El P. Francisco del Barco (Sevilla, 1973), es antiguo alumno del Colegio Portaceli de Sevilla. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1994. Al terminar su licenciatura en Filosofía (U.P. Comillas, Madrid) fue enviado a magisterio al Colegio parroquial San Estanislao de Kostka, en Santa Rosa de las misiones (Paraguay). Después de estudiar Teología en la Faculta de Granada se ordenó como presbítero en 2007. En 2008 fue destinado a Encarnación, Paraguay, a la Universidad Católica Ntra. Sra de la Asunción (Campus Itapúa). En 2013 volvió a España, para dar clases en el Colegio del Salvador de Zaragoza, donde estuvo hasta 2019, año en el que se le destinó a Granada. Juntos pedimos a Dios que le inspire para que en las responsabilidades que asume pueda acertar y seguir prestando un excelente servicio a toda la comunidad educativa.
Recibid un cordial saludo.
Antonio Allende, sj